Para la desgracia ajena estamos buenos, pero para la propia…
¿Cómo metes a mil judíos a un Volkswagen?… Pues en el cenicero.
¿Cómo metes a mil africanos al mismo Volkswagen ?… Avientas un pedazo de pan y ellos solitos se acomodan.
¿En qué se parecen las Torres Gemelas a una lasaña? … En que entre piso y piso tienen carne picada.
¿En qué se parecen los haitianos después del terremoto al América?… En que ambos se quedaron sin Cabañas
¿Por qué se cayo la niña del columpio? … Porque no tenía brazos.
Racistas, machistas, clasistas, contra los gordos, contra los enfermos, contra los gallegos, contra los negros, contra los argentinos y contra casi cualquier cosa. El mexicano es muy creativo. No dudo que exista un estudio que diga que los mexicanos somos los mejores de todo el mundo para inventar chistes. Claro que generalmente nadie se pone en los zapatos del sujeto pasivo en chiste. Pero eso si, que alguien se atreva a ofendernos diciendo que nuestra comida parece vómito (cosa que, por mas que no nos guste, tenemos que aceptar como cierto) y nuestro patriotismo sale más rápido que una bala a defender a los mexicanos y condenar al maldito que se atrevió a darnos una cucharada de nuestro propio chocolate.
¿Cómo puede ser que alguien se atreva a ofender de es manera a un país tan trabajador, amigable, respetuoso y humilde? ¿Quién es el inculto que osó criticar nuestras costumbres? ¿De dónde sacaron que los mexicanos son flojos?
En menos de un año llevamos dos personas declaradas non gratas por la sociedad mexicana: Jeremy Clarkson, el titular del show inglés Top Gear y ahora Platanito, el payaso vulgar.
Eso si, a gritos pedimos que se hagan nuevas temporadas de shows como “El privilegio de mandar” en el que se exageran los errores de un presidente al grado de dejarlo como idiota. Con estos ejemplos basta para dejar clara la doble moral que tenemos los mexicanos.
Nosotros criticamos y reímos con los chistes más crueles que podemos pensar de las catástrofes ajenas, pero cuando se trata de las nuestras estamos preparados para pedir la pena de muerte para el ofensor.
Este señor Platanito definitivamente es una de las cosas más vulgares que hay. Pero divierte a la gente. Si cuenta los chistes que cuenta en público es porque son efectivos y la gente se ríe, y tan es así que tiene un programa en la tele y la gente lo contrata todo el año para eventos privados. Si no te gustan, no tienes porque escucharlos, ni tampoco tienes que amar al cómico. Pero entonces, tampoco te rías de los chistes de judíos o africanos o haitianos, porque ellos sienten lo mismo que tu cuando se burlan de sus problemas.
Aquel que esté libre de culpa, que tire la primera piedra. ¿o qué? ¿Me vas a decir que nunca le haz contado a un niño uno de los chistes que mencioné arriba?
Esa es mi opinión, y puedes ir en contra de ella si quieres. Pero lo que no se puede pedir es que saquen del aire al payaso solo porque no te gustó su comentario. Ese Trending Ttopic en Tweeter de: #FueraDelAirePlatanitoShow es, valga la palabra, una payasada.
Nadie te obliga a ver su programa, que de por si tiene un horario muy tarde para que no lo vea quien no lo tiene que ver. El señor hace su trabajo, que aunque nos cueste es burlarse de la desgracia ajena. En este caso tocó una fibra sensible de la población mexicana. Pero ya su rafting nos dirá si en realidad no lo quieren en la televisión.
Por lo pronto, toda esta atención no le viene mal al payaso, pues como dice mi abuela: “Cualquier publicidad es bienvenida, hasta de la positiva”. Además, cabe destacar que los chistes que no le gustaron a la gente fueron presentados en un Show privado, ni siquiera fueron al aire en la televisión.
Si no tienes idea de que estoy hablando, ve el video del Show de Platanito y luego te haces de una opinión:
Platanito hablando del caso ABC
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